
Igor Ojeda
Brasil de Fato/Rebelión
Las medidas económicas anunciadas recientemente en Cuba no significarán el fin del socialismo, garantiza, en entrevista por correo eletrónico, el cubano José Ramón Vidal, profesor de comunicación y coordinador del Programa de Comunicación Popular del Centro Martin Luther King (CMLK) en |
El día 13, un informe de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) reveló que el gobierno cubano planea despedir, hasta el primer trimestre de 2011, medio millón de trabajadores estatales e impulsar las pequeñas iniciativas privadas, como trabajos por cuenta propia, negocios familiares y cooperativas. El objetivo sería la mejora de la eficiencia de la economía cubana, que viene deteriorándose fuertemente en los últimos años, luego de una buena recuperación post Período Especial, como es llamada la época posterior a la caída del bloque socialista.
Gran parte de la prensa internacional, tal cual la brasileña, ha anunciado, como consecuencia de tales medidas, el comienzo del fin del socialismo en la isla caribeña, pero, para Vidal, ellas “no sólo son compatibles con un proyecto socialista sino que resultan indispensables para lograr su sostenibilidad en las actuales circunstancias”, pues el Estado, según él, mantendrá la propiedad sobre los medios de producción y distribución fundamentales.
Sin embargo, Vidal alerta que tales transformaciones sólo fortalecerán el socialismo en la isla si aplicadas por medio del protagonismo popular. “Si se hacen [los cambios] desde posiciones tecnocráticas, sin lograr un consenso real que tenga en cuenta, en todo lo posible, los intereses legítimos de los diversos sectores sociales, pueden ser letales para el proyecto socialista”, dice.




